HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL, de Peter Webber
Marzo 31, 2007 — Pablo Gutiérrez
HANNIBAL: EL ORIGEN DEL MAL (HANNIBAL RISING, EEUU-Francia-UK, Thriller, 117 Minutos)
Dirección: Peter Webber.
Guión: Thomas Harris.
Reparto: Gaspard Ulliel, Gong Li, Rhys Ifans, Kevin McKidd, Martin Hub, Joerg Stadler, Michele Wade, Aaron Thomas, Helena Lia Tachovska.
Música: Ilan Eshkeri, Shigeru Umebayasi.
Valoración: 6/10
Resumen: En plena Segunda Guerra Mundial los dos jóvenes herederos de la casa Lecter son apresados por una banda de saqueadores. Años después Hannibal, el único superviviente de la familia, está profundamente marcado por la pérdida de su hermana a manos de sus captores. Su única meta es ahora la venganza.
Crítica: Decía Sir Arthur Conan Doyle a través de Sherlock Holmes, que no hay nada más peligroso que una mente brillante dedicada al crimen. Hannibal Lecter, psicópata ficticio por antonomasia de los tiempos modernos, basa gran parte de la fascinación que produce en su privilegiada mente. Lecter es un asesino sin escrúpulos, pero también un sofisticado devorador de cultura y refinado protocolo. Esta dualidad es sin duda el punto fuerte de un personaje ya legendario cuya personalidad ha protagonizado, gracias a la perversa imaginación de Thomas Harris, miles de aterradoras pesadillas. En principio el punto fuerte de este alzamiento de Hannibal es contemplar los traumáticos pasos que contribuyeron a la formación de un carácter tan ambiguo y complejo. Admirar, en otras palabras, el nacimiento de la vena asesina en el aterrador caníbal. Sin embargo, y con el paso del metraje, el verdadero valor de Hannibal Rising es completamente lo contrario. Webber revela su obra como una maquinaria que funciona a la perfección de forma totalmente independiente del resto de la ingeniería del dolor ideada por Harris. Obviando la identidad de su protagonista, la película podría hacerse pasar sin dificultades como una obra unitaria con la más mórbida venganza como centro de su tratamiento. Y es precisamente cuando la presencia de Harris prima sobre la labor de Webber, cuando la película pierde atractivo. El esteta Webber narra a ritmo de ávido lector la sangrienta ascensión del asesino frente al ser humano, perdiéndose con el paso de los minutos inevitablemente en la detallista historia de Harris. El escritor sobreprotege en la adaptación la narración original de su novela, insistiendo una y otra vez en dotar a un personaje majestuoso de unos inicios que aunque atractivos, no están a la altura de los posteriores devenires de Lecter. Mejor película que precuela, Hannibal Rising es una sobrecogedora historia plagada de semejante multitud de escenas y detalles que tal vez habrían merecido más tiempo para desarrollarse. Por desgracia, con cada paso adelante la película se devora un poco más a sí misma.
O.K.: El control narrativo y estético de Webber.
K.O.: La trama se pierde entre innumerable vericuetos.










