A pesar de andar sobrado de clips de video, Hancock andaba un poco corto de carteles. Desde el lejano oriente nos llega este para suplir esa carencia en el que el superhéroe muestra su lado más destructivo. El filme curiosamente no adapta a ningún superhéroe del cómic, sino que crea uno de la nada para así cargar sobre él sin miedo a herir sentimientos. A pesar de ser un auténtico desconocido, Hancock ha conseguido con sus trailers atraer la atención de los fanáticos del género.












Parece un X – Men
Esta película pinta divertida aunque ya la he visto casi toda por el trailer. En fin, espero que aún quede alguna sorpresa, porque quería verla.