Si no fuera por ese Mustang tuneado por un psicópata y desbocado por la carretera, el primer cartel de Death Race bien podría ser confundido con el de Dungeon Siege. En ambos la presencia de Jason Statham es la protagonista, aunque en este caso goza de la compañía de Joan Allen, Tyrese Gibson e Ian McShane. Paul W.S. Anderson dirige el remake intentando hacer de su película un espectáculo más sangriento, más violento, más trepidante y más lucrativo que el original.







Sin stallone ni Carradine jujajajaja, esto tira por otro sitio. A todo Gas 5, porque la 4 ya la están rodando, que si no…